Las Cuencas Cuentan
Investigación y creación en ambientes hídricos de Argentina
¿Qué es Las Cuencas Cuentan?
Las Cuencas Cuentan es un programa de residencia impulsado por cheLA, con el apoyo y la colaboración de Fundación Williams y Metabolic Studio, dedicado al desarrollo de investigaciones en diversos ambientes hídricos de Argentina.
Desde una perspectiva del hidrocomún, que entiende las cuencas como sistemas vivos donde confluyen aguas, memorias, especies y comunidades, el programa impulsa prácticas situadas que articulan arte, ciencia y saberes locales. A través del contacto directo con los ambientes hídricos, promueve formas de conocimiento sensibles, colaborativas y arraigadas en cada contexto.
Las Cuencas Cuentan favorece procesos abiertos, experimentales y colectivos, en los que cada experiencia se desarrolla en diálogo con el lugar que la hace posible y con las demás investigaciones que integran el programa, conformando una red de aprendizajes e intercambios.
La residencia busca contribuir a la regeneración ecológica, cultural y relacional de las cuencas, al tiempo que construye un archivo vivo de preguntas, relatos y experiencias en torno al agua.
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Investigaciones 2026
Espacios de trabajo y documentación gestionada por cada proceso residente.
Microvidas
Laguna de Chascomús, cuenca Río Salado, Buenos Aires.
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Proyecto Visitantes
Lagos de Epuyén y Puelo, Lago Puelo, Chubut.
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Tukulpazugun ko - Pewenmapu mew
Memorias y voces de las aguas del territorio Pewenche, cuenca Aluminé-Moquehue, Neuquén.
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Respirar el Desierto
Arroyo Papagayos, cuenca de Las Salinas, San Juan.
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Des-arroyos
Arroyos Medrano, Maldonado y Radio Antiguo - Ugarteche, Ciudad de Buenos Aires. Proceso invitado.
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Residencia 2026
- Convocatoria: 3 de abril a 17 de mayo
- Selección: 18 a 30 de mayo
- Virtual: 9 de junio al 18 de agosto
- Presencial: 20 al 29 de agosto
- Aperturas locales: 21 a 27 de septiembre
Equipo, comité, bases y programa completo — Perfiles equipo
Bitácora en vivo
Lo que está pasando ahora en la residencia, contado por sus protagonistas: reflexiones, audios, fotos y diálogos desde cheLA o desde los territorios.
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Primeras imágenes con cámara disparada por sensores de movimiento. Fabián se resiste a las trampas, a las jaulas y a los frascos cerrados, esa reflexión que él propone nos interpela. La idea de captura nocturna nos repele también, es una imagen perversa, nosotres no queremos atrapar a nadie, nuestra curiosidad está en la percepción de otros registros sensibles, en esa posibilidad de afectación que abra otras potencias después de tanta destrucción. Ponemos la cámara en uno de los fresnos del patio, entre un maitén y un arrayán, árboles que queremos mucho y que estamos viendo crecer,. La imagen nos atrapa a nosotres, qué habrá pasado, el viento habrá disparado la foto, no sabemos qué pasó, pero esa superficie clara en medio de los árboles nos recuerda a los intercambios con Elina entre inmanencia, investigación y percepción. Miramos la foto como dos niñxs, algo tan familiar como nuestro jardín es territorio de esa realidad nocturna, qué pasará en el río, y en el bosque ... hacia allá vamos.
Llegamos hace menos de una semana a casa después de la experiencia de cheLa, aún movilizadxs comenzamos a trabajar en la apertura pública, intentamos dar forma a una experiencia para compartir con nuestra comunidad, tenemos la sensación de que las cosas se nos desbordan, hay tanta data dandonos vueltas que nos cuesta un poco planificar la cuestión. Por un momento vemos todo muy claro, por otro, se nos hace difuso... imaginamos que todes deberemos estar atravesando procesos parecidos.
Después de nuestro complejo regreso a la comarca, recién ayer pudimos salir a ver posibles lugares para la apertura. El ingreso al Río Epuyén por el camping de Pocho, nuestra primera opción, está cerrado. Están volteando sus árboles, sus dueños están cansados después de la crisis del turismo producida por los incendios y van a lotear el lugar. Un bajón, no solo porque era el lugar dónde habíamos imaginado la movida, sino por la sensación de que el fuego sigue quemando aún a esta altura del año. Ayer volviendo por la ruta 40 a casa pasamos por otros lugares, ninguno nos convenció mucho. Quedó para hoy un posible ingreso al río, su dueño nos invitó para ir hoy. Volvemos a la búsqueda, hoy las cosas estuvieron mejor, el acceso al río sería por una chacra que oficia de camping estacional y tiene un pequeño bosque de pitras (que casi no quedan) y una costa de río ideal para la actividad. Hablamos con Gerónimo,y se entusiasmó con la idea, parece que tenemos lugar.
Primeras imágenes con cámara disparada por sensores de movimiento. Fabián se resiste a las trampas, a las jaulas y a los frascos cerrados, esa reflexión que él propone nos interpela. La idea de captura nocturna nos repele también, es una imagen perversa, nosotres no queremos atrapar a nadie, nuestra curiosidad está en la percepción de otros registros sensibles, en esa posibilidad de afectación que abra otras potencias después de tanta destrucción. Ponemos la cámara en uno de los fresnos del patio, entre un maitén y un arrayán, árboles que queremos mucho y que estamos viendo crecer,. La imagen nos atrapa a nosotres, qué habrá pasado, el viento habrá disparado la foto, no sabemos qué pasó, pero esa superficie clara en medio de los árboles nos recuerda a los intercambios con Elina entre inmanencia, investigación y percepción. Miramos la foto como dos niñxs, algo tan familiar como nuestro jardín es territorio de esa realidad nocturna, qué pasará en el río, y en el bosque ... hacia allá vamos.
Llegamos hace menos de una semana a casa después de la experiencia de cheLa, aún movilizadxs comenzamos a trabajar en la apertura pública, intentamos dar forma a una experiencia para compartir con nuestra comunidad, tenemos la sensación de que las cosas se nos desbordan, hay tanta data dandonos vueltas que nos cuesta un poco planificar la cuestión. Por un momento vemos todo muy claro, por otro, se nos hace difuso... imaginamos que todes deberemos estar atravesando procesos parecidos.
Después de nuestro complejo regreso a la comarca, recién ayer pudimos salir a ver posibles lugares para la apertura. El ingreso al Río Epuyén por el camping de Pocho, nuestra primera opción, está cerrado. Están volteando sus árboles, sus dueños están cansados después de la crisis del turismo producida por los incendios y van a lotear el lugar. Un bajón, no solo porque era el lugar dónde habíamos imaginado la movida, sino por la sensación de que el fuego sigue quemando aún a esta altura del año. Ayer volviendo por la ruta 40 a casa pasamos por otros lugares, ninguno nos convenció mucho. Quedó para hoy un posible ingreso al río, su dueño nos invitó para ir hoy. Volvemos a la búsqueda, hoy las cosas estuvieron mejor, el acceso al río sería por una chacra que oficia de camping estacional y tiene un pequeño bosque de pitras (que casi no quedan) y una costa de río ideal para la actividad. Hablamos con Gerónimo,y se entusiasmó con la idea, parece que tenemos lugar.
Diario de campo — Prácticas de campo
Investigaciones 2025
BioPehuenche
Montañas del suroeste mendocino, cuenca Río Grande, Mendoza.
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El Río nos llama
Ribera del Samborombón, cuenca Río Samborombón, Buenos Aires.
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Playas libres
Costas del lago Nahuel Huapi, cuenca Nahuel Huapi, Río Negro.
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Urdir la nuboselva
Arroyo Tafí, Tafí Viejo, Tucumán.
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Explorar territorios
Mapa de proyectos y postulaciones.